
Tarjetas que se prestan
La credencial abre la puerta, no verifica quién la trae. Y una tarjeta perdida sigue abriendo.

Quién entra, a qué piso y a qué hora, sin tarjetas que se prestan. Visitantes registrados, áreas comunes vigiladas y cada alerta verificada por una persona.

La credencial abre la puerta, no verifica quién la trae. Y una tarjeta perdida sigue abriendo.

Entran con un nombre en recepción y nadie sabe a qué hora salieron ni a dónde fueron.

El edificio sigue abierto para quien tenga llave, y la recepción está vacía.
Cada persona entra con su cara, a los pisos que tiene autorizados, con hora de entrada y salida.
Se dan de alta en recepción con vigencia del día y el acceso se cierra solo al terminar.
Las Cámaras IA cubren lobby, pasillos y salas, con alertas por acceso fuera de horario.
Lectura de placas en el acceso vehicular y registro de cada unidad.
Un agente ve la escena, confirma qué es y te avisa solo si hace falta.

Perímetro, interiores y accesos bajo el mismo monitoreo, con cada alerta verificada antes de llegar a ti.
Te llega por correo con el detalle crítico para tu operación y el video de cada evento que lo necesite.
Se guardan cifradas y solo para abrir la puerta. Si alguien deja la empresa, se borra su registro.
Sí. Cada empresa administra a su gente y el acceso al edificio lo controla la administración.
Un acceso con torniquetes se instala en una semana, sin cerrar la recepción.
No hay que registrarse: la puerta reconoce la cara al llegar. Lo único que se da de alta es la foto, una sola vez.
Se evalúa en la visita. En la mayoría de los casos el lector facial sustituye al de tarjeta y conserva las chapas y torniquetes.
Cuéntanos de tu oficina y te respondemos el mismo día para agendar una llamada de seguimiento.